Prefiero cerrar los ojos para tener mi visión de lo que me gustaría llegar a ver. Lo imagino con claridad y lo veo. Y puedo sentirlo puesto que vivo actualmente con ese tipo de sensaciones dentro de mí y a mí alrededor. Me siento afortunado, y si albergo esta emoción interna, sé que puedo modelar mi estado y que otros lo copien.De esta manera multiplicaré mi momento de plenitud.Y si merezco destreza, estando en el pico de mi montaña, haré con mis dedos una diminuta bola de nieve que haré rodar montaña abajo. Hasta que la bola por su bendita inercia, se convierta en alud.
