sábado, 21 de junio de 2008

¿Cómo llegué?


Mi naturaleza humana salvaje estába totalmente socializada. Educado para ser olvidado en estadísticas gubernamentales me escondía sin voluntad detrás de reglas ceremoniales diplomáticas establecidas por decretos o por costumbres. Me había pasado 30 años de mi vida llenando el saco de experiencias sin saber qué hacer con cada una de ellas.
Siendo adolescente comencé a percibir discretas sensaciones, emociones más bien, que aparecían tras el telón de fondo de la maraña socialmente establecida. Esas "llamadas" venían de mi interior y me transmitían, a través de mi sentido emocional, la necesidad de buscarme a mi mismo,
de saber qué tipo de persona soy realmente, cómo me comporto, por qué lo hago de esta manera concreta, para qué, con qué fin realizo mis acciones.
Desde entonces mi objetivo prioritario fue analizar mi propio YO. Encontrame, tratarme y conocerme. Saber qué deseo realmente y planificar mis acciones para conseguirlo. Para ello trabajo mi inconsciente intentando alcanzar respuestas de ese ser que habita en mi y al que poco a poco voy conociendo cada vez más y más.
Me he propuesto localizarlo tantas veces como me sea posible. Mi herramienta para llegar a él está viva y varía cada día. Precisa estudio y aplicación, sencillamente. Aparte de tiempo.
Es importante comentar que querer encontrarme conmigo mismo es encontrarme con todo lo que se ha guardado en lo más interno de mi. Al principio sentí rechazo por querer averiguarme, pero a medida que lo voy experimentando consigo resultados que me hacen sentirme bien física y mentalmente. Física, porque mi cuerpo me proporciona fortaleza y aguante diario y mentalmente porque asumo cualquier acto que llega a mi vida con mayor relatividad y de una manera más natural, y si me lo permito, deshumanizadamente. Queriendo dar a entender que me desligo de lo razonablemente establecido para pasar a un plano en el que somos mi YO y yo los que validamos nuestras emociones y las mejores formas de vivirlas.

Sí, mayormente cuesta iniciar. Empezar de alguna manera algo concreto no es igual que idealizar sobre ello. Pero si he sido capaz de estudiar pensamientos de otros, memorizarlos y conseguir un título que certifica mi capacidad para lograr ese objetivo, puedo concretar cualquier idea interna que promulgue mis ganas de saber quién soy realmente, y cómo quiero conseguir lo que deseo.

El enfoque y la claridad del objetivo lo es todo.

No hay comentarios: